01Por qué es importante respirar por la nariz
La respiración nasal cumple un rol fundamental en el adecuado desarrollo y funcionamiento del sistema estomatognático. Cuando este patrón respiratorio se altera, pueden verse comprometidas distintas funciones orofaciales, como la postura labial, la masticación, la deglución, el descanso y la coordinación respiratoria.
Antes de empezar los ejercicios conviene dedicar unos minutos a explicar al niño cómo respiramos y por qué necesita hacerlo por la nariz: comprenderlo favorece la motivación, la participación y la constancia. Para ello se usan láminas, espejos, títeres o modelos, siempre adaptando la explicación a su edad.
02Objetivo de la reeducación
El objetivo final no es simplemente que el paciente haga ejercicios, sino que logre:
- Respirar por la nariz de manera espontánea.
- Mantener un adecuado sellado labial.
- Una correcta postura de la lengua.
- Un patrón respiratorio funcional que se sostenga en el tiempo.
03Las partes del programa y algunas actividades
La guía organiza las actividades en bloques progresivos. Muchas se plantean como juegos y pueden hacerse en consulta, en sesión virtual o en casa.
- I. Conciencia respiratoria
- Primer paso: reconocer cómo se respira y diferenciar respiración nasal y oral. Ejemplos: Detectives de aromas (identificar olores inspirando por la nariz con los labios cerrados) y ¿Por dónde entra el aire? (sentir el aire con la mano bajo la nariz y comparar con la boca).
- II. Postura corporal
- La postura influye directamente en la respiración y el sellado labial. Ejemplos: El hilo invisible (imaginar un hilo que tira desde la cabeza), Estatua respiradora (quedarse quieto con espalda alineada, labios cerrados y lengua al paladar) y Robot postural (caminar «como un robot bien alineado»).
- III. Posición y tono de la lengua
- Muchos respiradores orales tienen la lengua baja y con poco tono. Ejemplos: Acoples linguales (pegar la lengua al paladar 3, 5 y 10 segundos respirando por la nariz), Pintar el paladar (recorrer el paladar con la lengua) y Semáforo lingual (un movimiento de lengua distinto para cada color).
- IV. Respiración costo-diafragmática
- Busca un patrón respiratorio más coordinado y eficiente, sin elevar los hombros. Ejemplos: El peluche respirador (tumbado, ver subir y bajar un peluche sobre el abdomen), Globo en 3 tiempos (inflar un globo en tres soplos con una sola inspiración nasal) y Semáforo de globos (inflar rápido, a velocidad media o lento según el color).
- V. Respiración nasal y sellado labial
- Se busca un cierre de labios funcional, estable y relajado, no «apretar» los labios. Ejemplos: Hilo entre labios (sostener un hilo solo con los labios), El espejo respirador (comprobar ante el espejo que los labios siguen cerrados) y Carrera de cierre labial (superar el propio récord con los labios cerrados).
- VI. Coordinación respiratoria
- Jardín respiratorio: seguir una secuencia de dibujos en la que cada flor es una inspiración nasal y cada vela una espiración nasal, con labios cerrados y lengua en el paladar.
- VII. Soplo y control del aire
- Siempre tomando el aire antes por la nariz. Ejemplos: Molino de viento (mantenerlo girando varios segundos), Burbujas en el vaso (soplar con una pajita en agua con una gota de jabón) y Fútbol de soplo (dirigir una pelotita con una pajita).
04Llevarlo al día a día
Los verdaderos cambios llegan cuando el niño incorpora los nuevos hábitos en su vida cotidiana:
- Respirar por la nariz mientras ve dibujos, lee, dibuja o juega a juegos de mesa.
- Hacer «chequeos de labios» durante el día y practicar la lengua al paladar en momentos de reposo.
- Poner recordatorios visuales: notas en el espejo o la nevera («¿Estás respirando por nariz?», «Labios cerrados», «Lengua al paladar»), pegatinas en objetos de uso frecuente o alarmas suaves en el móvil.
05Consejos para las familias
En casa
- Priorizar calidad antes que cantidad: mejor prácticas breves y frecuentes (5–10 minutos) que ejercicios largos y agotadores.
- Mantener consignas simples y claras.
- Evitar que la práctica se convierta en una obligación estresante: el juego y la motivación son fundamentales.
- Supervisar la postura, los labios y la respiración.
- Realizar los ejercicios en momentos tranquilos.
- Suspender la actividad si el niño presenta cansancio excesivo o malestar.
La guía incluye además una rutina domiciliaria breve, desafíos semanales y una planilla de registro. Su profesional de la clínica le indicará qué ejercicios hacer, cómo y con qué frecuencia en cada caso.
Esto es un resumen. La guía completa, con todas las actividades y explicaciones, está en el PDF descargable.
Guía elaborada por el equipo clínico de Clínica ENIQ, dirigido por la Dra. Alejandra de la Rosa. Estas indicaciones no sustituyen a las que te dé tu profesional en consulta.



